Una sociedad de chiste sin gracia

UNA SOCIEDAD DE CHISTE sin gracia

      El ser humano lleva miles y miles de años poblando la tierra. Parece que el tiempo pasa demasiado rápido, pero, para llevar tanto tiempo con los pies en la Tierra, solo hemos adquirido conocimientos y una progresiva lejanía a la tierra, que escasea entre tanta construcción humana, pues nos estamos cargando el planeta con nuestra ignorancia, y la única solución será volar a otro, para destruirlo también, obviamente…

    Muchas cosas las hemos perdido; ¿Qué hay del romanticismo y de todas las cosas que este conlleva? Con sus halagos, y cortejos… El otro día me piropearon y no supe si debía alegrarme u ofenderme, con esto lo digo todo. ¿Y qué hay de la buena comida? La de hoy en día está buena. El problema es que cuando como pollo, por ejemplo, no sé si estoy comiendo más hormonas que pollo o simplemente el resultado de una sobreexplotación animal a gran escala, y lo peor de todo es que está bueno. Al fin y al cabo, al hombre moderno solo le interesa el sabor, pero la manera de alcanzarlo sabor le es indiferente.

    Otra cosa que escasea en el mundo actual es el respeto, ya sea entre nosotros o hacia el cosmos que nos rodea. Pocas veces puedes caminar diez metros sin encontrarte basura por el suelo. En cambio, cada vez abundan más las redes sociales, depredadoras naturales de la privacidad y de la identidad personal, cada día más presentes en los móviles y otras tecnologías.

    También escasea entre las personas trabajadoras el tiempo. Tiempo que dedicarle a algo más que trabajar. Mientras el poder y las riquezas de muchas otras personas avaras aumentan a un nivel desmesurado también lo hacen la pobreza y las desgracias de los pobres, cada vez más miserables e impotentes ante este creciente problema. “El más fuerte es el que sobrevive”. Por esta ley se rige esta sociedad, por la ley de la evolución. Queramos creerlo o no, creamos que somos superiores o mejores, somos animales al fin y al cabo, incluso peores que otros, ya que nuestra capacidad para la autodestrucción es ilimitada.

      En esta asfixiante sociedad se respiran aires de mala educación entre los jóvenes, la generación del futuro, que espero que espabile drásticamente y se dé cuenta de lo que se les viene encima, pues a este ritmo la contaminación no tardará en convertir la siempre agraciada lluvia en ácido abrasador. Y he mencionado asfixiante porque, quitando la mala educación, en la atmósfera poco espacio hay para el oxígeno, recurso vital para muchos seres vivos, entre otros los humanos, pues el espacio restante lo ocupan innumerables males que esta sociedad nos ha aguardado hasta el día de hoy.

     ¿Y qué decir de la televisión, la mayor fuente de entretenimiento de nuestra protagonista? Se le podrían definir muchas maneras: engaño, manipulación, incitadora por excelencia al consumismo… Una de los líderes indiscutibles de los medios de comunicación, degradada por la cantidad de programas basura completamente aceptados por esta sociedad ignorante, o por la excesiva cantidad de anuncios y propaganda que no para de retransmitir.

   Pero hablemos del medio superior en la escala comunicativa, internet, ese universo paralelo inmaterial que ha invadido todas y cada una de nuestras vidas. Un paseo por este lugar te convencerá de que la humanidad no va a pique, pero tampoco va viento en popa. Aquí comprobaras la insensatez de los humanos, pues cada gran avance que logramos va acompañado de grandes retrocesos que hacen de esta una sociedad estática. Con este medio tenemos a nuestro alcance prácticamente todo; sin embargo, la osadía y el irrespeto de la gente aumentan, pues saben que, escondidos tras la pantalla, son invulnerables, lo que hace que internet muchas veces sea un lugar hostil.

    Hay dos frases que definen a la perfección al ser humano: “Es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”, ya que no aprendemos de nuestros errores y siempre volvemos a cometerlos en situaciones semejantes; y “Es el único animal que come sin tener hambre”, pues somos insaciables. Estas dos frases son la base de la filosofía, a lo que el ser humanos se reduce, lo que nos distingue de la inmensa mayoría de animales.

   Ahora, si me disculpáis me voy a cenar delicioso un pollo frito mientras miro Gran Hermano en la tele, un programa basura que está bien para pasar el rato, ¿no?

  Sé que antes he criticado todo esto, pero no puedo evitar ser como soy; al fin y al cabo, soy humano.

One Reply to “Una sociedad de chiste sin gracia”

  1. “Nadie es perfecto”, pienso al finalizar la lectura del texto. La insaciable capacidad crítica de Miquel revela un incorformismo inteligente, teñido de esperanza en la mejora de los hábitos sociales. Seguro que su mentalidad analítica ya habrá “descuartizado” los pros y contras del sistema educativo actual, cuestionamiento de lo impuesto que encarna la valía de la enseñanza pública de calidad.

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